jueves, 23 de octubre de 2008

Una Lucha Inusual (...y más vale acostumbrarse)

"Tenías novio en Chile?". Más de una vez me han hecho esta pregunta en Buenos Aires."No", respondo rápidamente... no hay mucho que pensar tampoco."Y te han tratado bien los argentinos?", preguntan de vuelta. "No", pienso, pero sería una respuesta muy tajante y tal vez, con un dejo de resignación. "No me quejo", decido contestar.
No es que pretenda levantar un reclamo al respecto. Pero hay un hecho, una realidad, que dificilmente una persona como yo, pueda pasar por alto: la sexualidad de los argentinos.

Un amigo nuestro, gay, suele decir: "En Buenos Aires del 100% de hombres, el 50% es gay, el 25% es bisexual y el restante 25% ha pensado en ser bisexual". Claramente es una exageración, pero su comentario -en tono de broma- obedece a la propia fama que estos machos se están haciendo en el mundo. Porque si alguna vez los australianos eran conocidos por "ir a todas" o "tomar cualquier micro", desde hace algunos años son los representantes del sexo masculino bonaerenses quienes ostentan este trono, sitial muy poco auspiciante para una soltera como yo. Además, si lo comparo con el porcentaje de amigos homosexuales dentro de mi grupo, esta estadística me huele a verdad: del 100% de amigos que tengo, el 100% es gay.

En fin. Ya entregada ante la dificultad que tendría para encontrarlo "a él", seguí llevando mi vida en torno al negocio (gracias al cual, de los 20 pelos que adornan mi cabeza, 4 son canas) y a una vida social sin amigas con quien copuchar y sin amigos a quien "cuartear".

En medio de esta rutina, hace pocos días, 5 para ser más exacta, debíamos juntarnos con el diseñador de nuestra página web para discutir sobre su propuesta. El dato, nos fue entregado por un amigo, gay, que trabajó con él. Nunca lo conoció, pero solía decir que era muy profesional, muy guapo (según fotos que había visto), que tenía 21 años y que había terminado una relación con su novia de toda la vida. Como al parecer era muy bueno en lo que hacía, decidimos trabajar con él, pero teníamos la leve sospecha de que este "interesante joven de 21 años", al igual que el resto de nuestros amigos, era gay. Para nosotras, su voz lo delataba... y en serio. Tampoco el tema nos importaba y menos nos preocupaba, pero cada cierto tiempo comentábamos. Mal que mal, en estos tiempos, que un tipo tenga novia no significa que no sea gay o que no saldrá con el pastelito después.

Horas antes del encuentro y luego de revisar la información de este personaje en su perfil de Skype, mi hermana se da cuenta que tiene 31 años en vez de 21.

"31!", pensé. Rápidamente fui hasta el computador para chequear su foto, esta vez con otros ojos. "Si efectivamente tiene 31, sería una pena que fuera gay", comento.
Al mismo tiempo, el amigo que nos dio el dato, nos contacta para decirnos que también irá a la reunión porque tiene un tema de plata pendiente con este "lolito".

Sin pensarlo mucho y como siempre he escuchado que "entre gay se reconocen", le digo que por favor busque una manera de decirme si "es o no para ir preparada en caso de que sea de MI grupo". A lo que él responde "yo también iré preparado en caso de que sea de MIi grupo".

De un minuto a otro y sin siquiera proponérmelo, estaba pronta a experimentar una batalla con una persona que buscaba lo mismo que yo y donde no habría posibilidad de empate! Tampoco era algo en serio, pero si resultaba ser de SU grupo, muy en mi interior me sentiría la persona más ridícula por exponerme a este tipo de situaciones, donde las estadísticas, al parecer, no me favorecen!

Pero bueno. Había que buscar una manera de que el experto me dijera su veredicto. Una seña, algo imperceptible que le diera al ganador el puntapié inicial para comenzar su jugada. Luego de algunas ideas bastante obvias y ridículas, decidimos que si el personaje era de SU equipo, él emitiría un "Cuak!".
Ahora, si el premio (que ni se imaginaba el doble sentido de la reunión) era de MI equipo, mi contrincante, sacaría su lengua como diciendo "Me ganaste! te voy a acusar con mi mamá!".

Así, ambos, cada uno en su casa, buscó su mejor prenda y su mejor pefume. No sé qué habrá estado pensando él mientras se vestía, pero yo, no dejaba de sentirme infantil y patética.

Llegamos al lugar de la cita mi hermana, mi rival y yo. Nosotros, los contrincantes, entre risas, alabábamos los atuendos escogidos. De pronto, una voz familiar para mi y desconocida para él, hace un saludo. Era el personaje. Mi contendor se saca los lentes de sol para ver bien, yo me doy vuelta para mirar. Ahí estaba en frente nuestro. La voz dudosa de foto perfecta, listo para conversar con mi hermana los por menores de su proyecto y listo para que nosotros, estos 2 niños adultos, lo sometiéramos a una batalla de la cual nunca se enterará.

Camino al café, la conversación no se hizo esperar. "Qué bueno conocernos", "Mucho trabajo?", "Tienes más proyectos?", eran algunas de las preguntas que le hacía mi hermana. Nosotros, caminando atrás, sólo mirábamos.

Llegamos y nos sentamos en la terraza del lugar. Mi hermana con mi enemigo momentáneo, se sentaron juntos. A mi lado, el objeto de análisis. No me pregunten de qué hablamos, porque no me acuerdo.

Los minutos pasaban y no había veredicto. "Ojalá no sea", pensaba, porque luego de conocerlo su voz ya no me parecía "especial" y no había nada que me hiciera pensar en eso... pero el experto ni luces daba. Mientras esperaba la respuesta, participé de la reuión, lo miré bien mirado, sonreí e hice bromas "para ir ganando terreno".

De pronto y sin que me diera cuenta, el experto aparece sentado a mi lado y el trofeo de la tarde, frente a mi. A esa altura ya me daba lo mismo, porque no dejaba de sentirme ridícula.
Pero el minuto llegó. Y la cara del "experto" empezó a moverse para decir algo... o gesticular algo. "Cuak o lengua? Cuak o lengua?", repetía en mi cabeza. La escena parecía congelada. Tomó aire, exhaló, me miró... y su boca se abrió. "Cuak o lengua? Cuak o lengua?". Luego, como un niño que no se puede comer el postre, mi amigo, el experto y rival del minuto, sacó su lengua con expresión de malcriado. El veredicto ya estaba y era definitivo. "Es 100% de tú equipo".

Sí, sonreí... y también me puse roja! Obviamente me relajé porque el juego había terminado.

Felicidad? Para nada... me sentí más ridícula que nunca! Qué iba a hacer una mujer como yo con una información como esa? Acaso me las iba a dar de Femme Fatale y empezar a acosarlo? Cuándo me he atrevido a hacer algo así? Además, el personaje vive a 12 horas de Buenos Aires! Gran detalle que olvidé al idear esta disputa.

Eso sí y como soy perna, pero nunca tanto. Decidí que yo sería la única encargada de coordinar el armado de la página web. Lo siento hermana, pero quedaste fuera de esta misión. Al día siguiente, le envié el mail que pidió con la información faltante, donde expresamente le dije que "Todo lo referente al sitio, convérsalo conmigo. Mi hermana me lo pidió, porque ella necesita dedicarse a otras cosas relacionadas con el negocio. Te dejo mi celular".

A las 12 horas estaba recibiendo un llamado suyo para confirmar si me había llegado su mail de respuesta. Según mi hermana esa llamada no era necesaria, menos si hablas 5 minutos. Yo de verdad creo que fue con fines 100% profesionales.

Como sea. Un par de reflexiones saqué luego de esta mini travesía: Si no eres ni homosexual ni bisexual y vas a conocer a un hombre en Argentina, trata que sea de la Provincia y si lo encontraste en Capital Federal, pídele a tu amigo gay, que lo someta a un profundo análisis para cuidar tus intereses, porque hoy en día, por lo menos en Buenos Aires...nunca se sabe.

Lala

Ese Objeto del Deseo...

Puede sonar ridículo, pero nunca, NUNCA, me había visto enfrentada a una situación como ésta.

El autocontrol del que tanto me habla mi amiga Flaca, simplemente me abandonó. De un minuto a otro, el único estado que conoció mi mente, fue el de la desesperación. Y todo a causa de mi objeto del deseo...

¡Se trataba de ella! ¡De Madonna y su visita! ¡De esa estúpida que a los 50 años está como yo siempre he querido... De esa diva que me tuvo 3 horas pegada al teléfono y otras 5 en Internet para conseguir un simple pedazo de cartón impreso, donde dijera que el 7 de diciembre teníamos una cita a las 21 horas.

Cuando el rumor sobre su venida empezó a crecer, mi hermana con gran convicción dijo: “Campo Vip o nada”. No me opuse. La oferta me convenía, ya que en esa ubicación sería posible ver la capa de estuco que Madonna tendría en la cara. Y además, gracias a mi situación de desempleo voluntario, la entrada -así fuera en galería o en el escenario con pase al camarín-, no la pagaría yo.

Según mi madre, las campañas publicitarias fueron creadas para personas como yo, que caemos redonditas ante los mensajes del marketing. Totalmente cierto. Bueno, pero esta vez, el sensor que me debió haber dicho “apúrate o se agotarán”, no estaba funcionando o se había mojado con el agua de la ducha.

El día que las entradas fueron puestas a la venta para público general, me desperté, tomé desayuno y cerca del mediodía, decidí leer el diario en Internet… luego entraría al sitio para saber qué tenía que hacer para comprar las famosas entradas. Bueno, en mi último paseo por lanacion.com.ar, me encontré con aquel titular que me aterrizó de golpe y porrazo con la realidad: las entradas se habían agotado en 3 horas!!!

Es precisamente acá, donde comienza mi martirio. Luego de contarle la noticia a mi hermana, mi trasero no se paró nunca más de la silla hasta la madrugada del día siguiente. No lo podía creer. Madonna en Buenos Aires, una de las ciudades con las entradas más baratas del tour, viviendo acá, la entrada no la pagaría yo, y no podría ir porque me demoré más de lo normal en despertar!!

Bueno, mágicamente, como agregado del titular que aceleró mi mañana, decía: “Ya están a la venta las entradas para el segundo recital de Madonna en Estadio River”. Rectifico con mi hermana su disposición para comprar las mejores ubicaciones. “Sí, pero Campo Vip o nada”, me dice. Tomo el teléfono, marco.
Y marco. Y marco. Y marco. Y marco. Y marco.
Y me contestan.

“Buenas tardes, bienvenido a ticketek, en qué lo puedo achudar?”

Feliz de la vida, le digo que quiero comprar 2 entradas, para el domingo 7 de diciembre, en Campo Vip.

“Lo siento, esa ubicación está agotada… sólo me queda Platea Preferencial (y otras ubicaciones tan buenas como escuchar el recital desde los estacionamientos)”, me dice.

Segundos de silencio, no sabía qué decir y respondo: “Ok… Gracias”. Corté. Mi hermana me mira y tampoco lo puede creer.

Nuevamente estaba sin mi entrada. Ingresamos al sitio, para ver dónde estaba “Platea Preferencial”… siempre habíamos asumido que iríamos a Campo Vip, así es que no nos preocupamos de ver otras opciones. Luego de analizarlo un par de minutos, nos dimos cuenta que era excelente ubicación, no taaaan cerca como la otra, pero sí muy cerca y con la diferencia que ésta era enumerada, lo que significaba que podríamos llegar minutos antes del show y nuestros asientos estarían ahí esperando por nosotros.

Agarro el teléfono, marco 5355-5355, me siento y espero. Ahora mi objetivo era Platea Preferencial. Espero. Y espero. Y espero. Entre medio, con la mano izquierda, me meto a Internet para intentar comprar, pero el sitio está colapsado.

Sigo al teléfono. Cada cierto rato una grabación me dice que “El número al que intenta llamar, se encuentra saturado”. Son las 18:30. Sigo intentando. Nada funciona. Me desespero. Mi hermana me dice que me relaje, que seguramente harán un tercer recital. Puede ser pienso… pero y si no, y si me quedo sin nada?? No!

Insisto. La página web da informaciones cambiantes sobre las ubicaciones disponibles. Y el teléfono no funciona. Son las 20:00 y sigo sin mi entrada. Llamo y llamo y llamo. Nada. Nada. Nada. Nada. De pronto… me contestan! Grabación.

“Gracias por comunicarse con ticketek. Le informamos que el horario de atención telefónica es de 9 de la mañana a 9 de la noche”.

Me reí. Pero no desistí. Todavía tenía Internet.

Misma historia. Siempre colapsado. Ya habíamos tomado la decisión de ir a dónde quedaran entradas, pero menos a Galería, donde de verdad no se vería nada.

02:30 am, el sitio finalmente me dejó entrar. Compré las entradas para “Platea Alta San Martín”. Sin número, muy arriba y para tener un poco de mejor ubicación, tendremos que llegar a abrir el estadio, porque de lo contrario, quedaremos al lado de la reja que divide Galería de nosotros…

No crean que me siento orgullosa de la desesperación en la que entré. Es más, a ratos me avergüenzo. Sobre todo ahora, que ya van 4 recitales confirmados para Buenos Aires. Pero la teoría que me tranquiliza, es que como son los últimos shows de la gira, más de alguno va a suspender (no falta que sea el del domingo 7 de diciembre!)

Cuando le contamos a un amigo qué entradas habíamos conseguido, entre risas nos aseguró que no veríamos nada y sugirió también que lleváramos hojas de coca para que la altura no nos afectara. Chistosito.
Otro amigo dijo que a esa altura estaremos muy cerca de Dios… pero muy lejos de la Diva.

Como sea, ya tengo mi entrada. Eso sí, no dejo de martirizarme cuando recuerdo que la única vez que me contestaron, perdí la posibilidad de obtener una de las mejores ubicaciones. Por qué le dije OK gracias y le corté? Por qué no lo hice esperar un minuto para chequear los asientos en el mapa del estadio y luego decidir?

Preguntas, con una misma respuesta: simplemente porque no me avispé!


Lala

El Contador

Una profesora del colegio, solía decir: "Todos los contadores son unos sinvergüenzas!".

Si en los tiempos de hoy ella hubiese ido por la vida vociferando esta afirmación, estaría gastando varias horas de su día en responder demandas. Pero no fue así y para ella su teoría tenía un muy buen fundamento: su cuñado, un hombre ya fallecido y descendiente italiano, habría forjado su cuantiosa fortuna gracias a los “suculentos recortes” que hiciera durante sus años de ejercicio. Sea cierta esta historia o no, y como conozco más casos de los honrados que de los otros, sólo me limité a dar el beneficio de la duda a estas palabras...

Pero bien, con esta creencia a medias en mi cabeza, llegamos a hacer negocios a Argentina. Lindo país, linda gente, muy amigables todos, pero siempre andando con mucho cuidado… uno ve caras y no corazones dicen por ahí.

En el proceso, nos vimos en la necesidad de contratar a un contador. Muchas entrevistas, distintos rostros, distintos servicios y precios.

Así, en ésta búsqueda... llegamos donde él.

Él. Un tipo muy delgado, con una humilde oficina mal alumbrada en el sector de Congreso -cercano al centro de Buenos Aires-, con sus diplomas colgados orgullosamente sobre la pared y en una mesita, una foto con sus padres mientras recibía uno de sus títulos, enmarcada con muy poco presupuesto. Quizá una persona más snob, habría salido corriendo del lugar. Pero nosotras pensamos: “este tipo está recién empezando…”.

Luego de los correspondientes apretones de manos, juntamos las sillas a su escritorio y empezamos nuestra entrevista. Sin mediar aviso, en un acto casi temerario y directo a la vena, este tipo, abogado y contador, se lanza con todo:

"Por teléfono les dije que a uds, por el tipo de inversión, les convendría conformarse como una Sociedad de Responsabilidad Limitada, pero en realidad lo que les conviene es formar una Fundación. No se pagan impuestos sobre las utilidades, y tampoco se paga el IVA correspondiente todos los meses, ya que ante todo el mundo figurarían como una entidad sin fines de lucro, y como obviamente habría un desbalance en los libros de contabilidad, yo, previo pago de honorarios, hago lo necesario para que todo aparezca en orden".

Silencio rotundo.

A mi lado mi cuñado, un gringo con profesor de español, miraba con cara de interrogación. Mi hermana, al lado de él, guardaba silencio y la expresión de su cara decía "Es verdad lo que este tipo está diciendo?”

Y como si no me hubiese quedado claro a la primera, le pregunto: “pero si va un inspector y pide los libros, claramente se dará cuenta de que somos una entidad con fines de lucro… no puede ser entonces”...

Silencio.

El tipo me mira con una cara que con todas sus letras, decía: “qué pendeja más estúpida”. “Y bueno”, prosigue… “yo los blanqueo… además, tengo amigos que son inspectores de la Afip (equivalente al SII) y los podemos mojar con unos billetes para que mantengan el silencio. Es fácil, además si tu ves la ciudad, hay muchos centros deportivos que funcionan como fundación, pero en realidad están haciendo muchos millones”.

Silencio.

Mi cuñado miraba y no entendía. Le explicamos en inglés para evitar confusiones. El tipo se da cuenta que este hombre de ojos azules no sabe qué está pasando y saca a relucir un muy mal aprendido inglés con el que simplemente no logra comunicarse.

Silencio.

Nos miramos las caras y entre mi hermana y yo, sólo atinábamos a levantar las cejas sin saber qué decir. “Mira, lo vamos a analizar, ya que hasta ahora ningún colega tuyo nos había mencionado la posibilidad de conformarnos como una fundación”, finaliza ella.

Acto seguido, el tipo sin poder contener una risa de orgullo, dice: “Ah bueno y... me alegro mucho al escuchar que ningún colega sea tan… tan…”.

Silencio.

En mi cabeza la frase terminó con un: “tan cara de raja”. Para mi hermana seguía un: “tan sinvergüenza”. Pero el la terminó diciendo: “tan avispados”.

Sería todo, muchas gracias, hasta luego, lo vamos a pensar, te avisamos. Cerramos la puerta. Un cigarro y silencio nuevamente.

Tres conclusiones sacamos luego de esta visita. La primera es que, todavía somos más inocentes de lo que creemos. La segunda, es que las estafas no están dentro de nuestras opciones… y la tercera... probablemente mi profesora del colegio, no esté tan equivocada.


Lala

El Arranque

Según el Diccionario de la Real Academia Española, ARRANQUE significa:

"Acción y efecto de arrancar.Ímpetu de cólera, piedad, amor u otro afecto. Prontitud demasiada en alguna acción. Ocurrencia viva o pronta que no se esperaba. Pujanza, brío. Dispositivo que pone en marcha el motor de una máquina, especialmente de un vehículo automóvil"

El último de estos significados, no me importa porque no tengo auto (y no pienso tener). Pero el resto... todas y cada una de esas frases, definen lo que está ocurriendo en mi vida desde ayer.

Mi estado anímico durante los días pasados era patético... y no es que el tema de las argentinas y sus atributos me atormentara en serio, porque eso en realidad fue sólo una ironía.
Algo no andaba bien... mucha pena, nostalgia, impotencia, desánimo, melancolía, profunda tristeza, sensación de desarraigo y como consecuencia, unas inmensas ganas de llorar.

Es que la vida acá no es fácil! La gente no es fácil!

Bueno, llegó un punto en que este factor, sumado al síndrome "echandodemenosconcuática"
, me pasó la cuenta... y simplemente no sonreí. Y me sentí extraña, me desconocí, y mentí cuando mi hermana me preguntó qué pasaba y más tarde le conté, y me quebré, pero no se me pasaba... y al día siguiente, en nuestra improvisada clase de yoga, lloré y me tapé la cara de vergüenza, pero lloré y no podía respirar. Y paramos un rato y luego continuamos, pero yo seguía... retomamos la clase y ella cambió un poco su tono de voz y en cada movimiento que yo hacía, buscaba taparme la cara para seguir llorando... y seguí y seguí y seguí.
Pero ya en el suelo, de espalda con las palmas hacia arriba, suspiré... y decidí que la reflexión del día sería: "hoy no relfexionaré".

Y así, como si todos los obstáculos hubiesen estado en el nudo de mi garganta, al día siguiente las cosas empezaron a cambiar. Una llamada recibida (esperada pero inesperada a la vez) nos indicaba que cada vez nos acercábamos más a lo que nos trajo hasta acá: el bendito negocio! Ese negocio, que sin tener nada que ver conmigo, me hizo renunciar a mi trabajo y dejar atrás lo poco que tenía armado.

Ahora pienso que tal vez, llegué hasta acá para que libremente y sin frenos, me encerrara en mi pieza/sala de yoga, para desahogarme por tantas cosas guardadas y jamás enfrentadas... si es así, muchas cosas buenas van a ocurrir! Porque aunque no es fácil encontrarse cara a cara con uno mismo, el ejercicio merece reconocimiento y para mi, fue un gran arranque.

Aunque en realidad, hubo otro... uno que no pensaba vivir y que creo... me está gustando mucho. Se llama, tal como empecé esta nota: El Arranque

No quiero detallar ahora cómo llegué ahí ni qué pasó en mi primera visita. Es materia de otra nota. Sí les dejo este link para que vean y entiendan, la razón por la cual durante esta semana todo empezó diferente...

http://www.youtube.com/watch?v=zQOYiRL_0Kg

Lala

Chilena en Buenos Aires

No es fácil ser mujer en Buenos Aires... o más bien, ser chilena en Buenos Aires... o por lo menos una como yo.

La situación es la siguiente. Hace poco más de 6 meses que vivo en esta ciudad y cada día debo enfrentarme a una realidad que si bien imaginé antes de venirme, nunca analicé en su profundidad... me refiero a la belleza de las argentinas.

Sí, ellas son las culpables de mis tormentos actuales! Porque aunque muchas sean arrugadas por el sol, chicas, gritonas, narigonas, orejonas y más de alguna con mal aliento, son dueñas de algo que por más que busco en mis charlas diaras con el espejo, no encuentro!

Vayamos por parte.

Las hay de todos los tamaños... pero tamaños hacia arriba o hacia abajo, nunca para los lados. Todas sin excepción, o son flacas o delgadas o por lo menos estilizadas. Todo les queda bien y por lo tanto, son las únicas que pueden aprovechar las millones de liquidaciones que hay por estos días.

Para qué referirme a la parte de su cuerpo mejor dotada... estoy obligada a concordar con la opinión de muchos amigos. Simplemente sus culos, son hechos a mano!

Mejor ni hablar de sus estómagos... o de sus "no estómagos". Cero Rollo, es la expresión que mejor las define. Incluso he llegado a pensar que los asientos de los restoranes, fueron diseñados para ellas!
Porque aunque no me crean, cada vez que salgo a comer o a tomar algo, debo librar una batalla entre el respaldo del asiento y el borde de mi pantalón!
Y si bien trato de verme lo más digna mientras me siento, todo mi decoro se esfuma, en el preciso instante en que de golpe mi espalda cae sobre el respaldo y mi mano se mueve rápidamente hacia mi pantalón, para sacar el borde de la polera que queda atrapado entre mi jeans y mi "sí estómago".

Tal vez la situación no suene tan terrible, pero créanme, que cuando al lado tuyo hay una mujer de esta especie, tomando asiento con la lentitud de una serpiente, y que muy suelta de cuerpo se apoya en su espalda y que además está usando un top de lo más fashion y más encima osa agacharse para recoger algo que cae de su cartera (con la misma lentitud de serpiente)... mi apreciación de la escena... sí es de lo más terrible!

Ojalá esto fuera todo... pero no.

El pelo, esa arma de seducción infalible. Los largos y sueltos al viento están de moda; y mejor si sostienes tu chasquilla con un pequeño pinche. Crespos o lisos, da lo mismo... lo importante es usarlo por lo menos 10 cm bajo los hombros.
Ahora, qué parte de este mensaje de moda que me entregaban las argentinas en la calle no entendí, no sé. La cuestión es que yo, sí yo... en medio de un minuto de arrebato, fui a la peluquería y me lo corté!
Y no me hice un simple arreglo en las puntas, no!... me lo corté tan violentamente corto, que mis orejas quedaron desprotejidas para todo este invierno!
Demás está relatar, el ataque de histeria y llanto que sufrí cuando llegué a mi casa...

Tampoco quiero que se imaginen que ando como mamarracho caminando por las "cashesitas" de Bueno Aires, ni tampoco que he perdido mis atributos. No señor!
Hago mis intentos, pero el maldito espejo de más de 20 metros cuadrados, instalado justo en la recepción de mi edificio, más de una vez me ha hecho pensar lo contrario.

En fin. En medio de todo este tremendo dilema sobre mi imagen, nos llegó la noticia de que mi hermano se casa por la iglesia este verano.
Y sin exageración alguna, fue como una luz que se abrió en mi camino. "Por fin tengo el motivo para hacer lo que hace mucho tiempo quiero hacer!!!", pensé. Conclusión, hace 12 días empecé una campaña titulada "10 MENOS PARA ENERO".

Y ahí estoy. Desde la semana pasada y todos los días hasta no sé cuándo, estaremos practicando Bikram Yoga con mi hermana. Prendemos la estufa de mi pieza y agregamos un calefactor para llegar lo más cerca posible a los 40 grados requeridos. Durante 90 minutos, me arrepiento de todos los kilos de azúcar, carbos y demases que he consumido de manera un "poco" desmesurada. Termino la clase con la cara roja como tomate y me duelen tanto las piernas, que parezco pingüino cuando bajo las escaleras... pero digna hasta la muerte.

Quién sabe? En una de esas, luego de todo este esfuerzo y además de cumplir mi campaña, logro entrar en el uniforme argentino compuesto por chupines (pitillos) y una "remera" blanca... para el pelo largo, me falta... aunque cerca de mi casa venden pelucas... creo que iré a cotizar algunas.

Lala

P.D: No es que me caigan mal estas señoritas, al contrario, son muy buena onda... pero no sé qué tienen que hasta les dedican canciones! Según lo poco que sé de música, en Chile nadie ha compuesto algo parecido a lo que pueden escuchar en este link que les dejo...

http://www.cmtv.com.ar/videos/show.php?bnid=206&banda=Memphis_La_Blusera

jueves, 17 de abril de 2008

Zapato roto

Tal como lo ven! He aquí la víctima y el victimario... Demás está decir quién es quién en esta historia.

Hoy, cuando recién llegábamos luego de cerrar el trato para nuestra nueva casa (porque econtramos lugar para vivir!!!), mi hermana abrió la puerta del departamento y vio esparcidos por el suelo, lo que parecían ser los restos de algo muy preciado para una de nosotras.


Primero unas zapatillas de su propiedad, parecían ser la víctima. Pero el talón de una de ellas, contaba sólo con una pequeña mordedura... herida nada concordante con la cantidad de restos mortales de cuero derramados por el lugar.


Primero escuché un "OooH!", mientras cerraba la puerta. Pensé que algo "simpático" había pasado y miré rápidamente con curiosidad. Vi a mi hermana con una de sus zapatillas en la mano, pero todo se veía normal dentro de todo...


Hasta que a los pocos segundos vino un "Uuuuuuyyy!", seguido de una expresión de espanto con risa contenida en su cara. Avancé lentamente... Ellos, el victimario Kilo y la encubridora Peca, movían la cola como nunca en su vida. No sonreí como solía hacerlo ante tal demostración de afecto. Sólo quería entender de una vez, el por qué de la expresión en el rostro de la mayor de mis hermanos.


Llegué hasta la puerta de la cocina, giré mi cabeza hacia la izquierda... y en un segundo, toda la felicidad, el "desestres" por haber encontrado nueva casa, las ansias por tomar el pisco sour que nos esperaba como celebración de tan magno acontecimiento, se esfumaron para dar paso a una sensación de "a quién tengo que matar para que pague por esto!!".


En las manos de mi hermana reposaba casi sin vida, uno de los zapatos que menos usé, pero que más amé. Esos zapatos que sólo una mujer sabe cómo contemplar...


Si tan sólo hubiésemos llegado 10 minutos antes, ¡10 minutos antes!... la historia sería diferente... porque según constatamos durante la inspección del sitio del suceso, el zapatocidio habría ocurrido poco antes de nuestra aparición. Lo húmedo de los restos, así lo indicaron.


Lo que ocurrió después, se lo pueden imaginar... Secas palabras y golpes muy fuertes en el suelo con el cadáver de mis zapatos, fue lo único que escuchó Kilo durante las horas siguientes. Mi odio no alcanzó para golpearlo, reacción que tal vez lamente con el paso de los días...


El acusado sólo me mira... no se acerca. Y cuando escucha mis pasos se esconde bajo la cama. Peca... al parecer es sólo la encubridora, porque mientras Kilo recibía el merecido reto, daba la espalda a la escena, como diciendo "a mi no me pregunten..."

El pisco sour lo hice igual... la felicidad por haber encontrado casa, viene y se va... pero está.

viernes, 4 de abril de 2008

Good Feeling

Santiago o Buenos Aires... ¿qué prefiero? No lo sé...
Santiago, en realidad Chile, tiene muchas cosas que vistas desde la distancia, lo hacen un excelente lugar para vivir. Y he extrañado mucho esos detalles!!
Porque aunque sea difícil de creer, nuestro desorden, nuestra burocracia, incluso nuestros políticos, no se comparan para nada con lo que se ve acá. Y si bien llevo sólo un mes -cumplido el 1 de abril- puedo decir con propiedad que Chile es un excelente lugar...
A veces, estas diferencias me han hecho reflexionar una otra vez, el por qué de mi decisión. Dejé mi trabajo, familia, amigos, mi casa... y he extrañado mucho todo eso. No se imaginan cuánto!
Pero luego de que se me pasa la pena, siento que reafirmo mis ganas de estar acá. Porque con desorden, paros, problemas de desabastecimiento e incontables discursos presidenciales que siempre dicen lo mismo, Buenos Aires también es un excelente lugar para volver a empezar. El aire no es tan limpio, pero se siente bien respirar acá!
La foto es de la banda "El Agote" -o "Ciudad Baigón", tengo una confusión ahí-. Cualquier domingo de San Telmo, se instalan en algún lugar cercano a la feria para interpretar notables piezas de tango... tan notables como para ir cada domingo a escucharlos sentada en la vereda, como para querer aprender a bailar... como para pensar en quedarse un tiempo más, tal vez un par de años más.


martes, 11 de marzo de 2008

Caseros 490, San Telmo, BA

No sé por qué comienzo partir. Suena raro pero es real. Si de algo ha estado lleno este viaje, es de comienzos.

Tal vez deba partir por contarles todo lo que me costó llegar a Baires!!! pero como esto merece un capítulo especial, partiré por presentarles oficialmente mi casa. (Fue tan difícil aterrizar en esta ciudad, que llegué a sentirme como la mamá de Mi Pobre Angelito cuando trataba infructuosamente de subirse a un avión, para rescatar a su hijo -en este caso mi hermana- de la soledad)
En este bello edificio, vivimos hace más de una semana mi hermana, mi cuñado y los perros (quienes debo asumirlo, me han cambiado en algo la vida).

Si tuviera que describir el departamento tal como diría en un anuncio de propiedades porteño, sería así: San Telmo, Caseros al 400, PH, Semi Piso, fte, 170 mts2, 5 amb, dep o escr, comd drio, bñs, ptio, bcn, lum, temp.

En buen chileno, significa: San Telmo, Av Caseros altura del 400, Piso Horizontal (propiedad antigua), 2 departamentos por piso, 170 mts2, 5 ambientes, dependencia o escritorio, comedor de diario, baños, patio, balcón, muy luminoso, temporario.

La verdad es que está re lindo este piso!!! Si bien no ha sido fácil acostumbrarse a la bulla (estamos justo en una esquina), el barrio... porque es 100% barrio, es para enamorarse.
Es verdad. Es un poco sucio y oscuro de noche, pero tiene elementos que nos encantan!!! La arquitectura muuuuuuuy de época, la cantidad de gente de distintas partes del mundo que han elegido este sector para vivir; los museos y monumentos que te recuerdan a cada paso que estás transitando por lo que fue el primer barrio de Buenos Aires...
Estas cosas y muchas más, nos están haciendo dudar si nos vamos hacia el norte de la ciudad (Recoleta, Barrio Norte) o si nos quedamos por un año más...
El tiempo (y el corredor de propiedades!! jajaja) dirá (n). Mientras tanto, con mi hermana de a poco (y bien de a poco!! jajajaj) nos hacemos el ánimo para entender y habituarnos al constante despelote en que viven los argentinos (ellos mismos lo reconocen entre bromas). Un ejemplo? Ya empezamos a tramitar la residencia... y será bieeeeen tramitada, porque se demoran de 40 a 50 días hábiles (HÁBILES!) en entregarnos un certificado de antecedentes emitido por la Policía Argentina...
BIENVENIDAS A ARGENTINAS nos dicen acá cuando contamos esta "simpática anécdota". Pero como suponemos así serán muchas, mejor nos reímos y seguimos...

****************************

(Como la bulla no nos dejó dormir durante 2 meses, a comienzos de mayo decidimos cambiarnos. Adiós San Telmo... Bienvenido Barrio Norte!!)